• Aunque el bullying es un término manejado en relación al ámbito escolar, el ciberbullying no ha de ceñirse a este espacio en tanto que los “ciberabusones” no siempre pertenecen al entorno académico del menor ni el hostigamiento o el conflicto se inicia o produce necesariamente en ese contexto. El ciberespacio es un entorno de socialización que, además de tener identidad propia (es en sí mismo un “lugar”), es transversal al resto de espacios: familia, escuela y comunidad.
• Mientras que en el bullying puede haber un liderato manifiesto, en el ciberbullying este papel está más diluido entre los acosadores.
• Aunque cada vez menos, es más usual asociar el bullying con los chicos abusones porque son más proclives al maltrato físico que las chicas. Con relación al ciberacoso -y aun sin cifras que lo ratifiquen de forma clara - el género de quien ciberabusa se reparte más equitativamente.
• No hace falta ser fuerte o fanfarrón para acosar en el espacio virtual. Tampoco quien sea poco sociable o tenga alguna característica que lo diferencia de su grupo de iguales se convierte en víctima potencial de ciberacoso. Muy al contrario, ocurre en ocasiones que quien sufre bullying se transforma en ciberabusón. Los perfiles de quien acecha en el espacio y su objetivo son más complicados de trazar.
• Acosador y víctima no tienen siquiera que conocerse y las situaciones de bullying y ciberbullying no van siempre ligadas. Muchas veces es cierto que el acoso escolar se complementa con acecho virtual pero no necesariamente. Puede incluso que un conflicto online entre compañeros derive en bullying al trasladarse al otro espacio que las partes comparten: el centro escolar.
http://www.mundoescolar.org/el-portal/el-portal/ciberbullying

Muy buena la información 💕
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